Nuestra experiencia

Este restaurante tiene un encanto especial. En pleno centro histórico de Jávea, combina lo tradicional y lo actual para crear un ambiente muy acogedor. Está ubicado en una antigua casa de pueblo restaurada y nosotros tuvimos la oportunidad de comer en una zona genial, entre arcos antiguos, con un suelo precioso y un techo acristalado por el que entraba una luz natural muy agradable.

Ofrecen desayunos, comidas y cenas y tienen una carta bastante amplia: tapas, ensaladas pescados, carnes a la brasa... También tienen un par de opciones veganas. Aquí puedes consultar la CARTA y los precios de Embruix.

Optamos por pedir varias tapas para compartir:

  • Foie con manzana y cebolla caramelizada (7€)
  • Sartenazo con huevo roto, choricitos, queso brie y patatas (7€)
  • Sepia a la plancha (8,5€)
  • Croquetas de pollo y queso (6€)

Excepto el foie, que no nos gustó nada, el resto de las tapas eran correctas, sin más. El precio está bien pero las raciones no son muy grandes.

Por lo que nos pareció ver tienen una especie de bodega o una amplia selección de vinos. En la carta había un apartado especial dedicado a "recomendaciones de la semana".

Conclusión:

Nos gustó, pero seguramente no repetiríamos.

Ubicación